Shabat Itró
Tanto fue el miedo y la búsqueda de seguridad que se olvidaron de Dios. Pero no del Dios del Poder al que acudieron una y otra vez de acuerdo a los textos. Olvidaron que lo Divino fluye y se des-vela cuando los seres humanos somos capaces de sentir y sentirnos inmersos en un Universo que se despliega a cada instante y que nos invita a ser parte de esa Travesía para que el Ruaj – Hálito de la Creación – desande los senderos maravillosos en donde la Energía del Ribono Shel Olam – Señor del Universo – va Creando y ReCreando infinitas veces instancias de Vida únicas en Eternos Presentes.
La esclavitud aparece cuando no queremos ser en el contínuo movimiento de Luz de la Vida.
Por ello hoy tenemos la posibilidad de ser Luz. De vibrar en la energía del pensamiento siendo responsables de lo que el instante, en que tomamos conciencia de la Creación, requiere de nosotros.
¿Seremos capaces de habitar este maravilloso desierto? ¿Podremos aprehender del texto de la Torah que nos inspira a encarnar a seres humanos dispuestos a vencer nuestras propias inseguridades y esclavitudes para así, servir en Unidad Humana?
¿Podremos alguna vez encender las luces del Shabat sabiendo que, en realidad, el símboño nos acerca al desafío de correr las oscuridades de nuestro propio corazón para que aflore la Luz que habita en nuestro interior y así poder ser Trabajadores de Luz iluminando todo lo que nos rodea?
¿O nos quedaremos aferrados a un día, un horario, un orden litúrgico que nos aseguran que el Shabat – Tiempo Sagrado – ha llegado?
El Shabat es Eterno. Por lo tanto siempre es Shabat. Y aunque trabajemos, estudiemos, encendamos luces presionando perillas o dispositivos electrónicos, vayamos en auto y cometamos supuestas “transgresiones”, el Shabat es ETERNO.
El Shabat se deja sentir cuando podemos vibrar en él, cuando somos en sus melodías un solo corazón humano y nos damos cuenta que la vida es un maravilloso desierto en donde todo se puede Crear, lejos del miedo y el estancamiento, con intensión amorosa.
La canción del Shabat dice: Rad Halaila – desciende la noche. Rav Shirenu – crecen nuestras canciones…
Shuvi Shuvi VenaSof – Una y otra vez sin final…
Ki libenu Lev Ejad – Porque nuestro corazón es uno solo…
¿Decimos y entonamos la canción?
¿O encarnamos la Canción siendo Canción? Sutíl y abismal diferencia…
Esta es la propuesta que quiero compartir con todos ustedes. Mis queridos compañeros de camino:
Ser canción en unidad humana vibrando al ritmo melodioso de un solo corazón que nos inspira a ser Luz en la maravilla y desafío de los Eternos Presentes, que llegan a nuestras vidas para decirnos que el tiempo del Shabat es siempre y que podemos ser Shabat Celebrando la Vida.
Es el Shabat Itró.
Es el Shabat de la recepción de la Torah.
Es el Shabat de la libertad para ser Torah de Vida.
Es el Shabat para ordenarnos y danzar en la melodía de las canciones que una y otra vez suenan en nuestro cuerpos produciendo una maravillosa sinfonía en nuestro Ser.
Santifiquemos este tiempo en unidad humana siendo servidores de Luz en un mundo que nos inspira en el amor, en la paz y en la belleza.
Baruj Atah Adonai, Mekadesh HaShabat.
Bendito Eres Tú, Oh Eterno. Que Santificas el Shabat.
Shabat Shalom Umevoraj
Un abrazo de Corazón a Corazón
Rabbí Baruj Miller
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