Shabat Tetzave-Zajor
Queridos compañeros de camino:
Habló Adonay a Moshé diciendo: Habla a los hijos de Israel y que tomen en Mi Nombre ofrenda. De todo hombre, a quien la voluntad mueva su corazón, habréis de tomar ofrenda para Mi. (Exodo 25: 1 y2)
Así, con estas palabras comienza la Parashá de esta semana Terumá (Ofrenda).
Las ofrendas desde el corazón son aquellas que nos permiten construir Su Morada en este devenir de sucesos maravillosos que representa la existencia.
Todo lo que hacemos en la vida puede ser ofrendado para construir un Santuario.
Un “Lugar” en donde podemos tomar contacto con la tierra que pisamos, reconocerla, amarla, escucharla, respirarla y sentir que pasa dentro del cuerpo en el que hacemos el viaje en humanidad.
Un “lugar” en donde nos unificamos con el planeta para ser en él hasta que entre ambos ya no haya distancia. Entonces pensamos, respiramos y sentimos en conciencia planetaria.
Cuando esta Devekut –apegamiento- sucede podemos decir que el trabajo siguiente será elevarnos hacia las alturas celestiales. ¿De qué manera?
Queridos compañeros de camino:
El Shabat Tetzavé – Zajor nos convoca a sentir y a recordar la voz desde el corazón del Universo, que nos consagra como sacerdotes del Templo de la Vida. Y en este instante la Torah se transforma en un llamado planetario para el cuidado y respeto de toda la Creación.
Hoy podemos ser sacerdotes, siendo seres humanos consagrados a custodiar nuestro bendito planeta: morada de Dios. Pues la Shejinah – Divina Presencia – se revela a cada instante y en cada paso que damos respetuosa y amorosamente por nuestra madre tierra.
¿Estamos dispuestos a cuidar, amar y respetar nuestra “Gran Casa”?
O seguiremos negligentemente contaminando y enfermando lo que nos ha sido dado para cuidar, transformar y ofrendar a la Vida en Santidad…
El texto de la Torah describe con mucho cuidado las vestimentas de los sacerdotes. Vestidos que sirven para prepararse, para ataviarse de la Gloria del Creador y realizar la ofrenda.
Y cada uno de nosotros, como seres humanos únicos, originales e irrepetibles podemos también revestirnos de la Gloria de Dios siendo un Sacerdote de la Vida en pos de transformar en bendición cada cosa que hacemos.
El amor, la creatividad, la responsabilidad, la justicia social, la justa medida que da el sentido común, la solidaridad, la humildad, son algunos de los ropajes que día a día nos esperan para que los coloquemos sobre nuestro cuerpo, no solo para vestirnos sino para que conformen parte de nuestro ser.
Si somos capaces de desarrollarnos a través de las vestiduras de santidad seguramente estaremos preparados para ser en ascensión. Y así como la antigua ofrenda ascendía hacia los cielos hoy, el cuidado del mundo y el compromiso solidario para con la humanidad, son la ofrenda que se eleva y crece cada día para que el amor florezca en este tiempo y en este lugar en el que habitamos.
El salmo 118, canción milenaria nos inspira diciendo:
Hodu Ladonai Ki Tov
Ki Leolam JasdóDemos gracias al Señor, por su bondad,
Porque su amor es eterno.Que lo digan los redimidos del Señor, los que El ha redimidodel yugo del opresor:
Porque su amor es eterno.El que los reunió desde los confines de todas las tierras,desde el este y el oeste, desde el norte y desde el sur.
Porque Su amor es eterno.
Los que estaban perdidos en las inmensidades del desierto, hambrientos y sedientos, su espíritu ahogado en su interior, pero imploraron alSeñor en medio de su dolor y El los rescató de su pena:
Porque su amor es eterno.
El que los sacó de la oscuridad, de la muerte y rompió sus cadenas;
Porque su amor es eterno.
El que convirtió los desiertos en torrentes fluyentes, las tierras áridas en manantiales de agua. El que les dió un hogar a los hambrientos y tierras para cultivar, viñedos y cosechas en abundancia:
Porque su amor es eterno.
Demos gracias al Señor por Su bondad
Porque su amor es eterno…
En este espíritu podemos encarnar el poema y la canción.
Transformemos los actos de cada día de esta semana que va a comenzar en canción de alabanza al Creador de la vida.
Seamos en amor y misericordia para habitar la Paz Eterna del Shabat.
Reconozcamos el milagro de estar vivos y de ser el milagro mismo de la Creación.
Bendito seas Señor, que nos permites habitar en Tu sagrado universo.
Baruj Atah Adonai, Mekadesh HaShabat.
Bendito Eres Tú, Oh Eterno. Que Santificas el Shabat.
Shabat Shalom Umevoraj
Un abrazo de Corazón a Corazón
Rabbí Baruj Miller
Etiquetas: Ofrenda