Hacemos nuestro pasaje – Ricardo Sueiro
Hacemos nuestro pasaje, de una manera especial. Sabemos hacia donde vamos, y sabemos hacia donde queremos ir. No deambulamos sin rumbo, creamos nuestro propio camino. Nuestro pasaje nunca es en soledad, muchas almas nos acompañan.
Tampoco es como a veces nos parece, que perdemos todo por ir a un lugar que por ahora solo es una promesa. Es una promesa, que aunque nuestro espíritu tiende hacia ella, la realidad concreta de lo que nos rodea compite en su contra para hacernos dudar y si puede nos haría desistir. Mucho más falso aun es eso de que perdemos todo , porque justo antes de emprender la salida se nos presenta el mayor tesoro de nuestras vidas, que hasta ese momento estaba en manos ajenas , y se deposita en las nuestras para que emprendamos este viaje a la conquista de nuestro futuro.Nos moviliza el amor , un amor que va más allá de lo material , y que nos permite entrever la posibilidad de elevar nuestras vidas del simple polvo de la gris cotidianeidad , a un estado de amor ,paz y luz permanente.
Iniciado el camino ya no somos lo mismo, ni los mismos que ayer, no hay vuelta atrás, la mariposa no puede ser gusano, igual que el árbol no puede ser semilla, la vida tiene un solo sentido, hacia delante, jamás es recto pero siempre es hacia delante. Podemos caer, podemos dudar, podemos retrasarnos o confundirnos, pero siempre es hacia delante, la única forma de ir hacia atrás es negándonos a la vida, lo que es lo mismo que apagar nuestra luz.
Cuando acepto la vida, un nuevo sol entibia mi rostro, mi mirada se alza de nuevo, serena y clara, y desde mi corazón surge una sonrisa, símbolo de paz interior, de nuestra comunión con EL.
Cuando comencé mi camino, en apariencia lo deje todo, y Hashem me llevó a pasar por momentos y situaciones jamás pensados. Puso en mis manos el mayor de los tesoros, encontré muchas almas que me tendieron sus manos y me ayudaron a seguir, al igual que los lastres del pasado me condicionaban a entregarme. Hoy camino hacia un nuevo lugar, cuál, no sé. Ruego al Eterno su guía, su amor, su contención, y su bendición.
Paz, Amor y Alegría es la máxima bendición a la que aspiro.
Sean agradables a Hashem mis ruegos.
Etiquetas: Iluminemos el Mundo
Comentarios
Hermosas las reflexiones,transmiten la paz,amor y alegria que deseas encontrar.
Ricardo,te pregunto desde mi actual ignorancia: quien es Hashem?
un abrazo,
Patricia
Patricia
29 de Abril de 2009