THICH NHAT HANH – Patricia
Escribí un poema hace más de treinta años; entonces tenía 27 o 28; en el hablo de un hermano que sufrió tanto que abandonó la sociedad e ingresó en un centro de meditación. Como el templo budista es un lugar de compasión, le recibieron. Cuando alguien sufre mucho e ingresa en un centro de meditación, lo más importante es brindarle consuelo. La gente del templo fue lo bastante compasiva para permitirle la entrada y ofrecerle un sitio donde llorar.
Cuánto tiempo, cuántos días, cuántos años tuvo que llorar? No lo sabemos, pero al fin buscó un refugio en el centro de meditación y se negó a regresar a la sociedad; estaba harto de ella. Penso que había encontrado un poco de paz, pero un día yo mismo fui a quemar su centro de meditación, que era apenas una choza: ¡Su último refugio! A su entender, él nada tenía además de esa pequeña choza; no tenia adonde ir, porque la sociedad no era suya. Creyó que había ido en busca de su emancipación, pero, a la luz del budismo, no hay algo que pueda llamarse un yo individual. Como sabemos, cuando entramos en un centro de estas características llevamos todas las cicatrices y heridas recibidas y además, a la sociedad misma. En este poema yo soy el joven, y también la persona que llego a quemar la choza:
Diré que lo quiero todo. Si me preguntas cuánto quiero,
Diré que lo quiero todo.
Tu y yo, todos fluimos esta mañana
hacia el maravilloso torrente de la unidad.
Tan pequeños trozos de imaginación como somos,
hemos recorrido un largo camino para hallarnos,
Y para nosotros en la oscuridad,
esta la ilusión de la emancipación.Esta mañana mi hermano ha regresado de su
larga aventura
Se arrodilla ante el altar y sus ojos están
llenos de lágrimas.
Su alma busca una orilla donde anclar,
Mi propia imagen de hace tiempo,
Deja que se arrodille y llore,
deja que desahogue su corazón.
Deja que tenga este refugio durante mil años.
Suficiente para secar todas sus lágrimas.
Porque una de estas noches iré.
He de ir a quemar su pequeña
choza en la colina.
Su último refugio.
Mi fuego destruirá,
lo destruirá todo.
Le quitara la única balsa de salvación que
tiene, después del naufragio.
En la suprema angustia de su alma,
se romperá la coraza.
La luz de la choza ardiente atestiguará,
gloriosamente, su liberación.
Lo esperare junto a la choza ardiente,
las lágrimas correrán por mis mejillas.
Estaré allí para contemplar su nueva existencia,
y tomaré sus manos en las mías,
Y le preguntaré cuanto quiere.
El sonreirá y dirá que lo quiere todo.
Al igual que lo hice yo.
* * *
Un centro de meditación es el sitio donde vuelves a ti mismo, donde alcanzas una comprensión más clara de la realidad, reunes fuerzas en la comprensión y el amor, y te preparas para el reingreso a la sociedad. Si no es así, no será un verdadero centro de meditación. Al desarrollar nuestra comprensión, podemos volver a integrarnos en la sociedad y hacer una contribución real.
THICH NHAT HANH
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