Publicado el 4 de Mayo de 2009 en Enseñanzas de Nuestro Rabbí

Corriendo los Velos

Entonces los velos comienzan a caer. Hasta que solamente, podemos intuir que queda el último instante en donde Dios mismo se hará presente, se mostrará frente a nosotros y nos dirá que hacer, donde ir, como seguir.

Pero, tal vez este último velo sea el más denso, aquel que nos separa, de manera infranqueable, de la maravillosa experiencia de Dios. Entonces allí estoy, frente a tan grande desafío.

Tratando de encontrarme con Él cara a cara, Panim El Panim. Caminando en la Halajah – Sendero de Vida – en donde cada vez que emprendo el camino hacia la santidad percibo que Él está viniendo hacia mí.

El Ohel Moed – La tienda del Encuentro – se arma hoy, en este tiempo de Pesaj – de pasaje – con el objetivo de dejar caer todo velo, todo obstáculo y todo prejuicio acerca de Dios.

Pues la experiencia es intransferible, no hay nada ni nadie que me pueda contar acerca del Creador del Universo.

No hay Creencia ni Institución que puedan asegurarme nada en referencia a la existencia de Dios. No hay dogma que pueda sostener instrucción alguna para el acercamiento al Eterno.

El Amor Incondicional, el Amor Cósmico, el Amor como Energía Suprema me acerca al Instante Sublime en donde no hay distancia entre Dios y yo, es más no hay Dios por un lado y yo por el otro, sino Eterna Presencia en Unidad.

Escuchamos siendo Israel, siendo humanidad, que el Eterno es Uno puesto que Somos Uno con Él.

Bendito Seas, Oh Eterno, Que te manifiestas en el Amor a toda la humanidad. Amen.

RSSSuscribirse vía RSS