Shabat Nitzavim – Vaielej
MEDITACIÓN
SHABAT NITZAVIM – VAIELEJ
Queridos compañeros de Javurah:
En este Shabat estamos todos presentes, todos los seres humanos de la tierra presentes sobre la faz de nuestro planeta.
Si somos conscientes de ellos, si estamos en contacto estando en este preciso momento, si dejamos de tironearnos unos a otros por prejuicios, por cuestiones materiales, por creencias, por preferencias, por conveniencias, seguramente estaremos vibrando en unidad.
Cuando una unidad es conciente y la canalizamos hacia la energía que hace falta sobre este mundo que nos ha sido ofrendado, cuando reconocemos que nos hace falta a cada uno de nosotros, a nuestro país, a nuestro mundo y sumamos dichas energías para un fin en bendición, la vida fluye en Bendición.
Por ello si somos capaces de ser en el texto de la Torah de esta semana que comienza diciendo: Atem Nitzavim HaYom Kuljem, Lifnei Adonai Eloheijem. Vosotros estáis aquí en este día, todos vosotros delante del Eterno vuestro Dios.
Y, sin arrogancia, sentimos que estas palabras son dedicadas a cada ser que pisa este bendito planeta tierra y reconocemos que esto no podía ser de otra manera, pues el Creador se hace presente ante cada una de sus criaturas. Seguramente captaremos un mensaje de Amor y Movimiento para poner todo nuestro ser al servicio, desde el corazón de cada uno, en el crecimiento planetario que estamos viviendo.
Como pueblo judío, como civilización religiosa, como institución relacionada con una creencia, podemos ver que en toda la historia de la humanidad, nunca hubo menos judíos que en este momento en relación proporcional con la población mundial: 16.000.000 en 7.000.000.000.
Esto no es casualidad; y creo que este es el tiempo en que somos llamados a reflexionar acerca de las autodefiniciones y lo que sentimos en este judaísmo de hoy. Pues las discriminaciones, los dogmatismos, las intolerancias, la creencia sin contenido, las arrogancias, las omnipotencias, la segregación de aquellos que son distintos, la crítica destructiva hacia matrimonios interreligiosos, la necesidad de sangre pura o genuina para ser, y demás instancias de este tipo que vivimos a diario en el pueblo judío, no hacen mas que autodestruirnos, alejándonos del mensaje universal de Paz, de Amor, de Justicia de Compromiso humano, de Compasión con todo lo Creado al que somos llamados todos los seres humanos “INSPIRADOS” en la Torah de la Vida, en la Torah de la Humanidad., en la Torah de la MULTIPLICIDAD UNIVERSAL.
El Ser Judío es amar al Eterno, el ser jidío es amar la Vida, el ser judío es vibrar con la Creación. El ser judío es una característica de grupo que, junto a los otros grupos de seres humanos con infinidad de virtudes, conforma la HUMANIDAD TODA.
Todos, maravillosamente distintos, hemos sido “elegidos” con un propósito sublime dentro de la Creación.
“Imaginemos, por un instante, lo grande y bello que puede surgir de la unión energética de esos nobles propósitos.”
Escuchamos a diario la necesidad de afirmar creencias, de autodenominarse e instituir verdades absolutas e inamovibles. Sentimos la descalificación hacia aquel que es distinto, que piensa diferente. ¿Y somos concientes que esto no es otra cosa que el producto del miedo?
¿Nos damos cuenta que este aferramiento a los dictámenes institucionales se exacerban por el temor de perder el poder que se sustenta en la oscuridad?
¿Podemos entender que este tipo de actitudes no tienen nada que ver con el proceso creativo de ser luz en la humanidad?
¿Somos conscientes que las manifestaciones que se han levantado para pedir justicia social y amor hace miles de años atrás en la voz de nuestros Benditos Profetas, nos han dejado un legado para conformar un tiempo mesiánico a todos los habitantes de la tierra?
¿O acaso pensamos que esa tarea puede estar reservada para personajes “VIP” en la farándula del consumismo y materialismo excesivo que vivimos en estos momentos?
Queridos míos, todos estamos, hoy, frente al Eterno para dar respuesta.
Todos podemos ser concientes de ello y obrar en consecuencia y engrandecer la creación con más creación en belleza.
Por ello que haya cambios hacia la Paz, el amor, la Justicia, la solidaridad, la sanidad y demás virtudes necesarias hoy en día, depende de que podamos ser, nosotros mismos en nuestros interior, más pacíficos, amorosos, solidarios, sanos y justos.
Estamos en Shabat, Estamos en el Eterno, Estamos en la Vida, Estamos en la Existencia, Estamos en el Universo, Estamos en la Creación. Entonces; Seamos Shabat, Seamos Eternidad, Seamos Universo, Seamos Creación y dejemos totalmente de hablar y vanagloriarnos de lo que “tenemos” para ser lo que somos.
Solamente somos cuando Somos y no cuando tenemos, pues no hay nada que tener.
El Shabat no se tiene, no es un patrimonio, no se compra, no se negocia. El Shabat se vive, Se Es y por lo tanto es Dios mismo que se hace presente en Santidad para mostrarnos nuestra propia divinidad.
BARUJ ATA ADONAI MEKADESH HASHABAT.
Bendito seas, oh Dios, que santificas el Shabat. Amén.
Shabat Shalom Umevoraj.
Un abrazo de Corazón a Corazón.
Rabbí Baruj Miller.