Publicado el 5 de Octubre de 2009 en Festividades, Iluminemos el Mundo

Texto leído en Iom Kipur – Patricia Koremblit

Los ojos de Dios están sobre la Tierra desde el comienzo del año hasta su final – Deuteronomio.11.2

Iom Kipur, tiempo de limpieza. Si podemos salirnos por un momento de la ilusión de polaridad, el bien y el mal, sintonizando una escala de valores que refiera a lo esencial.

No puedo construir sobre ruinas, hay que limpiar de escombros, cerciorarse si los cimientos están firmes, y para esto nos alineamos desde nuestro centro, desde allí aliviano mi mochila de aquello que ya no necesito y me pesa tanto!
Para entrar en la espiral quántica evolutiva como seres activos, potenciando los pensamientos de bondad, la máxima inteligencia.
Que nos sea permitido ese encuentro con el Ser que somos cada uno de nosotros…ese luminoso ser que día a día ocultamos tras capas y capas de klipot. Seamos aliados de la virtud para que nuestros pensamientos también lo sean.
Somos llamados a estar presentes, en el andar cotidiano y continuo. La tarea es constante, no cesa, al unísono con nuestras sístoles y diástoles.
Bendito este trabajo de tikun, que suaviza las ofensas, los malentendidos, logra recomponer los vínculos, con familiares, amigos, el prójimo nuestro, que se debate desde su lugar en las propias batallas, los embates del Camino.

Que nos sea permitido salir del estado de queja y lamentos, no hace otra cosa que debilitarnos.Pongamos confiados nuestra atención y energías en aquello que nos hace más sensibles, con movibles, afortunadamente vulnerables, y al mismo tiempo conscientes de nuestra eternidad, con valores renovados en la tremenda fuerza positiva de la intención.

Que este año, la lista de pecados sea diferente.
Podríamos ver más allá de la culpa y el resentimiento y armar otra lista con conceptos como:
No haber trabajado sobre mi mismo, con coraje para reparar nuestras heridas,
No haber sido lo suficientemente felices y agradecidos,
No haber estado despiertos al llamado del Amor, en todas sus expresiones
No haber levantado nuestras miradas hacia las estrellas en una noche clara, y tantos mas…

Despertamos por la mañana, en este, nuestro efímero pasaje, con el sonido del shofar. Cuando vamos a intentar escucharlo?
Un sincero deseo de rectificación, en este Iom Kipur, encarnara en nuestras vidas, escribirá en su Libro, al ritmo de ese latido amoroso: reparador universal de las heridas…

Patricia Koremblit, 28 de Septiembre 2009- Mañana de Iom Kipur 5770