Publicado el 12 de Marzo de 2010 en Meditación Semanal, Novedades, Parashat Hashavúa

Shabat Vaiakhel

Kabalat Shabat 12/3 en la calle Arcos 3050 a las 19:00 hs.

Comienzo del Servicio religioso 19:15 hs. (puntual).

Con motivo de la ceremonia de Janukat HaBait– Reinauguración del nuestra Casa de Oración y en consonancia con la Torah que estudiamos esta semana: VAIAKHEL-PEKUDEI – Ofrendas para el Santuario, llevaremos un elemento querido para nosotros (personalmente), para ofrendar desde el Corazón de Luz e intencionar Amorosamente en este nuevo ciclo que comienza y en este tiempo extraordinario de nuestra Gran Casa de Oración: El Planeta Tierra.

Los elementos de la ofrenda en la Torah eran pertenencias materiales queridas de oro, plata, bronce, piedras preciosas, telas, cueros, etc.

Pensemos que es lo que podemos ofrendar amorosa y desinteresadamente, desde nuestros Corazones, para ser en el devenir Kabalístico (frecuencia de dar y recibir) del Cosmos Infinito – Eterno.

MEDITACIÓN DEL SHABAT

VAIAKHEL – PEKUDEI – HAJODESH

Bendición del nuevo mes de NISAN

Comenzo del año y mes de Pesaj

Queridos compañeros de Javurah:

Con los hechos del pasado, con la tradición que nos conforma, con el espíritu inagotable que desde el origen de todo origen – llega hacia nuestras vidas, con los cuentos que nos han sido contados por miles de voces que resuenan en nuestros cuerpos como un incesante sonido ancestral nos disponemos a Construir el lugar para el encuentro con el Eterno.

Con los sonidos del viento pasando a través de árboles que transforman a la naturaleza en un instrumento indescifrable…

Con las aguas que nos dan vida y que nos purifican de nuestras “aparentes suciedades”…

Con las múltiples miradas que nos cuentan acerca de una imagen que somos y que no somos…

Con los truenos, que desde el cielo, nos invitan a escuchar lo Extraordinario…

Con las aves que alimentan nuestro espíritu y con quienes podemos volar…

Con la mañana que despierta la pregunta de cada día… ¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Qué hago en este cuerpo? ¿Cómo es esto de vivir? ¿Qué es este lugar?…

Con el sol que me alimenta de energía vital sin que yo se lo pida y… simplemente hace su trabajo de dar…y dar…

Con los cielos eternos que no son cielos y que se hacen cielos cuando los miro con los ojos del niño que hay en mi corazón…

Con las tardes que, con olor a campo, traen a mi memoria, o mejor dicho al ser que habita dentro de mi o vaya a saber dónde, el aroma de las flores y sus colores infinitos cargadas con la Belleza de la vida…

Con la muerte que me anuncia el descanso de tanta belleza y que me colma de Vida Eterna…

Con la luna llena que hoy se muestra con todo su esplendor y que me dice historias al oído, que me recuerda que no hay distancia entre ella y yo…

Con las angustias, quebrantos y alegrías que día a día van esculpiendo mi ser desde la sabiduría eterna del Artista-Creador…

Con la noche que oscurece para resplandecer en millones de estrellas que relatan una historia más grande que mi historia pero más pequeña que la que yo puedo imaginar…

Con el sueño que me invita a descansar y bucear por mares de otros cuerpos y por historias de otras vidas que dan vida a mi vida sin saber de quién es…

Con el amor…Eterno amor…Dulce amor…

Así con tanto y tan bello trato de cargarme con las ofrendas para preparar el Shabat y estudiar la manera de construir cada día el Templo que alberga la experiencia Sagrada de la Vida en mi Corazón.

Así, cada uno de nosotros, e nuestro lugar y en nuestra singularidad vamos andando por la vida siendo contados en la Torah que el Creador escribe con tinta de la tierra y pergaminos de ensueño.

Así nos vamos desenrollando como la Torah material, contando historias sin tiempo, las habitamos y dejamos de contarlas para ser contados en ellas desde un Eterno Presente…

Así santificamos este tiempo de Shabat y de Construcción.

Así nos deslizamos por la Eternidad desde este ahora.

Así contamos un nuevo Sipur – cuento – que nos conforma y que da forma al sueño de la vida…

Así nos unificamos en comunidad humana para que la Torah de la vida sea en bendición a través de nuestros actos de amor y de luz.

El crepúsculo se deja descubrir, la luz del sol se hace tenue para dar luz y dejar ver otra luz que, al igual que él en otra parte de lo Eterno, nos da el punto de partida para buscar en santidad. Para ser Shabat.

Y desde nuestra pequeñez y grandeza ofrendamos y recibimos este Ruaj – Espíritu – que se hace canción en nuestras voces y que brinda con el Kidush – Sagrado vino del regocijo y santificación – por este Shabat, por este tiempo de construcción del Ohel Moed y por Su maravillosa Creación.

Baruj Atah Adonai, Mekadesh HaShabat.

Bendito Seas, Oh Eterno, que Santificas el Shabat.

Amen.

Shabat Shalom Umevoraj

Rabbí Baruj Miller

Un abrazo de Corazón a Corazón

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